La Artrosis (Osteoartritis) es una patología crónica de las articulaciones, de naturaleza degenerativa no inflamatoria. La aparición de la enfermedad, y como consecuencia de distintos factores, reside en la alteración del metabolismo del cartílago hialino articular. Se trata de la patología articular más común y es más frecuente en las mujeres.

El cartílago hialino es un tejido con unas propiedades especiales de elasticidad y resistencia que permite la suave movilidad de las articulaciones. Cuando el cartílago se daña, se deteriora esta función. La consecuencia es la aparición de dolor, hinchazón y rigidez en las articulaciones.

Factores relacionados:

  • Es hereditaria.
  • El sobrepeso aumenta el riesgo en caderas, rodillas, tobillos y pies
  • Haber sufrido fracturas u otras lesiones articulares como lesiones de ligamentos o inestabilidades articulares crónicas.
  • Deportes que impliquen un impacto directo sobre la articulación, torsiones o lanzamientos también aumentan el riesgo.

Las enfermedades que pueden conducir a artrosis son:

  • Trastornos hemorrágicos que pueden provocar sangrado en la articulación, como la hemofilia.
  • Trastornos que bloquean la circulación sanguínea de una articulación y conducen a necrosis avascular
  • Otros tipos de artritis, por ejemplo la gota o la artritis reumatoidea.

Los síntomas generalmente aparecen en personas de mediana edad y  es muy frecuente a partir de los 70 años. El dolor y la rigidez en las articulaciones son los síntomas más comunes. El dolor a menudo empeora:

  • Después del ejercicio.
  • Cuando aplica peso o se ejerce presión sobre la articulación.

Cuando se padece artrosis, las articulaciones se vuelven más rígidas y más difíciles de mover con el tiempo. Se puede sentir roces, chirridos o crujidos al mover la articulación.

La rigidez dura alrededor de 30 minutos o menos. Puede durar más si la articulación está inflamada. A menudo mejora después de la actividad leve que permite que la articulación se "caliente". Durante el día, el dolor puede empeorar cuando se está activo y mejora en reposo. A medida que la enfermedad empeora, el dolor puede ser continuo e incluso puede interferir en el sueño por la noche. Algunas personas pueden no tener síntomas aunque las radiografías muestren los cambios degenerativos de la enfermedad (Disociación clínico-radiológica).

La exploración física puede mostrar:

  • Movimiento que causa roce o sonido chirriante (crepitación)
  • Inflamación articular
  • Disminución de la movilidad.
  • Dolor a la palpación articular.
  • El movimiento normal con frecuencia es doloroso.
  • Deformidad articular en casos muy avanzados

Las analíticas sanguíneas no sirven para diagnosticarla.

Las radiografías pueden mostrar:

  • Pérdida del espacio articular (pinzamiento articular)
  • Desgaste de los extremos del hueso
  • Espolones óseos (osteofitos)

La artrosis no se puede curar y probablemente empeorará con el tiempo. Sin embargo, los síntomas se pueden controlar. La cirugía puede ser la solución, pero otros tratamientos pueden mejorar el dolor y por lo tanto la calidad de vida. Aunque estos tratamientos no pueden hacer desaparecer la artrosis con frecuencia pueden retrasar la cirugía.

FÁRMACOS
Los analgésicos pueden ayudar con los síntomas. La mayoría de los médicos recomiendan el paracetamol primero. Si el dolor persiste, se puede recomendar antiinflamatorios no esteroides (AINE). Los suplementos que se puede usar incluyen:

  • Glucosamina, Condroitina.
  • Crema de capsaicina para aliviar el dolor.
  • Viscosuplementación

CAMBIOS EN EL ESTILO DE VIDA

  • Permanecer activo y hacer ejercicio puede mantener el movimiento articular.
  • Caminar, practicar pilates o ejercicios en el agua, como nadar, son útiles.
  • Otras recomendaciones:
    • Aplicar calor y frío a la articulación
    • Mantener una alimentación sana
    • Descansar lo suficiente
    • Perder peso en caso de sobrepeso

FISIOTERAPIA
Puede ayudar a mejorar la fortaleza muscular y la movilidad de las articulaciones rígidas, al igual que el equilibrio. La terapia mediante masajes también puede ayudar al alivio del dolor. Asegúrese de trabajar con un terapeuta con experiencia en el manejo de la artrosis

DISPOSITIVOS ORTOPÉDICOS
Las férulas y dispositivos ortopédicos algunas veces pueden brindar soporte a las articulaciones afectadas. Algunos impiden el movimiento de la articulación; otros permiten parte del movimiento. Se deberían emplear únicamente cuando el traumatólogo o el terapeuta lo recomiende, ya que un uso incorrecto puede causar daño, rigidez y dolor articular.

TRATAMIENTOS ALTERNATIVOS
La acupuntura es un tratamiento chino tradicional. Se cree que cuando las agujas estimulan ciertos puntos del cuerpo, se liberan sustancias que bloquean el dolor. La acupuntura puede proporcionar alivio del dolor.

CIRUGÍA
Los casos graves o los que no mejoran con los tratamientos anteriores pueden necesitar cirugía para sustituir o reparar las articulaciones dañadas. Existen distintas opciones:

  • Cirugía artroscópica para limpiar la articulación (cartílago deteriorado, meniscos degenerados y/o rotos, inflamación de la membrana sinovial…)
  • Cambiar el eje de un hueso para aliviar la presión sobre la articulación afectada (osteotomía)
  • Fusión quirúrgica de los huesos, por lo general en la columna vertebral (artrodesis)
  • Reemplazar parcial o totalmente la articulación afectada por una prótesis

PREVENCIÓN
Tratar de no sobrecargar la articulación dolorosa en el trabajo o durante las actividades diarias. Mantener un peso corporal normal. Fortalecer los músculos, especialmente los de las articulaciones que soportan peso (cadera, rodilla o tobillo).

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