Las fracturas óseas se producen por la aplicación de una fuerza sobre un hueso, superando su resistencia elástica. Según el mecanismo de aplicación de dicha fuerza, podemos clasificarlas por:

  • Traumatismo directo: tras un golpe directo cuya energía se transmite directamente al hueso (ejemplos: golpes, caídas…)
  • Traumatismo indirecto: el punto de aplicación de la fuerza está alejado del foco de fractura. En estas, la fuerza tuerce o angula el hueso. Por ejemplo, una caída con torcedura del tobillo.
  • Si la fuerza se ejerce paralelamente al eje de resistencia del hueso, como pasa en las precipitaciones de pie sobre las vértebras, y se produce una compresión del hueso, se denominan fractura por compresión o por aplastamiento.
  • Si la fuerza se ejerce sobre un punto de inserción de una estructura tendo-ligamentosa, se produce una fractura por arrancamiento.
  • Fatiga o espontáneas: aquellas en que la fuerza se aplica de forma prolongada e intermitente en el tiempo.

En niños y adolescentes

En ellos, las fracturas, tienen características distintas a la de los adultos. En comparación con el hueso maduro, el hueso en desarrollo tiene una elasticidad mayor, debido a su composición histológica. La elasticidad condiciona la aparición de fracturas que no rompen completamente el hueso. Debido a esto, los síntomas en niños suelen ser de menor intensidad que los observados en adultos.

Hay diferentes tipos de patrones de fractura exclusivos del hueso de los niños y adolescentes:

  • En "tallo verde": El hueso está incurvado, en su porción convexa se observa una línea de fractura que no afecta todo su grosor y en la parte cóncava solamente está deformado.
  • En "botón o torus": La corteza del hueso se fractura solamente en un lado, deformándose sobre sí misma.
  • Deformación plástica: La diáfisis del hueso se incurva, sin que exista una fractura evidente en el hueso cortical. Sin embargo, existe fractura de las trabéculas óseas.

El tratamiento suele ser más sencillo y suele tener mejores resultados que en los adultos, debido a la gran capacidad de regeneración y remodelación de los huesos inmaduros.

Patogenia

La fractura de un hueso comprende la interrupción de la continuidad del perióstio (membrana que envuelve la cortical ósea), del tejido óseo propiamente dicho y del endostio (membrana que rodea el interior del hueso)

El proceso de curación incluye:

1.   Inflamación aguda con aparición de hematoma, edema y formación nuevos vasos sanguíneos.

2.   Formación de cartílago en el foco que luego se calcificará formando el callo óseo.

3.   Remodelación: el hueso se va moldeando volviendo a su forma inicial y funcional.

Clasificación

Los sistemas de clasificación de las fracturas son varios, dependiendo del tipo de rotura o de la zona afectada, así como de otros factores asociados.

  • Se pueden clasificar según su origen en traumáticas, patológicas o por fatiga o estrés.
  • Dependiendo si el foco de fractura se comunica o no con el exterior (herida asociada), se clasifican en:
    • Cerrada: cuando no se asocia a heridas en la piel, o si hay herida, ésta no comunica con el foco de fractura.
    • Abierta: si hay una herida que comunica el foco de fractura con el exterior, posibilitando el paso de microorganismos de la piel o del exterior.
  • Según su situación en el hueso, se clasifican en:
    • Fractura epifisiaria, situada en el extremo articular de un hueso, lugar de inserción de la cápsula articular y ligamentos estabilizadores de la articulación
    • Fractura diafisiaria, suelen tener menos irrigación sanguínea.
    • Fractura metafisiaria, en la metáfisis ósea,  habitualmente bien irrigada.
  • Según la localización del hueso afectado, tomando el nombre del hueso o de la zona anatómica interesada (por ejemplo: fractura craneal, fractura de cadera, fractura humeral, fractura sacra….)
  • Según la intensidad de la fuerza que provoca la fractura. Si la fuerza es de poca intensidad y la rotura del hueso no llega a ser total, se denomina fisura o fractura incompleta. Si se rompe todo el espesor del hueso, es una fractura completa; y si se produce la separación entre los fragmentos óseos, se denomina fractura desplazada.
  • Si la fractura se produce por un gran impacto se denominan fracturas de alta energía y pueden tener asociadas otras lesiones importantes (ej. accidentes de tráfico). En cambio si se producen por traumatismos leves, se denominan fracturas de baja energía (ej. fractura de cadera en ancianos).
  • Si la fractura se produce en un hueso afectado por una enfermedad se habla de fractura patológica. Ejemplos: Osteoporosis, metástasis óseas…

Síntomas

  1. Dolor
  2. Impotencia funcional
  3. Deformidad
  4. Pérdida de los ejes óseos o de la extremidad afectada
  5. Equimosis (hematoma)
  6. Crépitación ósea
  7. Movilidad reducida
  8. Hemorragia interna

Tratamiento

En general es el mismo: Reducción, inmovilización y rehabilitación.

Existen los métodos ortopédicos (conservadores) y los quirúrgicos.

  • Ortopédico: Reducción cerrada, inmovilización mediante yeso u ortesis y rehabilitación posterior.
  • Quirúrgico: Reducción cerrada o abierta, osteosíntesis percutánea o mínimamente invasiva o abierta con agujas o tornillos o placas o clavos endomedulares y rehabilitación posterior.

Los especialistas de TEM (Traumatología en Mallorca) tienen amplia experiencia en el tratamiento ortopédico y quirúrgico de todo tipo de fracturas.

Concierta visita con nuestros traumatólogos. En TEM te atendemos en el centro de Palma de Mallorca para que recuperes tu calidad de vida. Nuestros especialistas pueden ofrecerte la mejor opción terapeutica.