Es esencial averiguar el motivo del fracaso de una prótesis para poder proceder a su recambio.  Para ello deberemos realizar un detallado interrogatorio, junto con una completa exploración física y se solicitarán una serie de pruebas complementarias que pueden incluir radiografías, TAC, resonancia magnética, analíticas de sangre y orina, gammagrafías y punción articular (biopsia y cultivos). Una vez diagnosticado el problema se procederá al reemplazo de la prótesis sin demora para evitar que empeore.

Causas del fracaso de la prótesis de rodilla:

Causas mecánicas:

  1. Mala orientación que comporte aflojamiento o desgaste o rotura de los componentes protésicos.
  2. Inestabilidad por fallo de los ligamentos y de la cápsula articular
  3. Diseño de la prótesis: ocurría con las prótesis antiguas
  4. Rigidez de la rodilla
  5. Fallo de la fijación primaria: suele ocurrir por una mala técnica de cementación o por falta de integración de los implantes no cementados
  6. Fracturas periprotésicas

Causas biológicas:

  1. Aflojamiento por partículas que se generan por la fricción entre los componentes de la prótesis. Estas partículas generan una respuesta celular que conduce a la destrucción del hueso alrededor de la prótesis conduciendo a la movilización de sus componentes. Es la causa de revisión tardía más frecuente.
  2. Infección: Se diagnostica entre el 1 y el 2 % de la cirugía protésica. Tras la cirugía su diagnóstico precoz puede evitar el recambio de la prótesis. No todas las infecciones aparecen o se diagnostican tras la cirugía, existen infecciones subagudas o tardías. Además no todas cursarán con los síntomas y signos típicos de una infección (fiebre, dolor agudo, reacción inflamatoria de la herida, etc), muchas infecciones solamente causarán dolor crónico y finalmente conducirán al aflojamiento de la prótesis. Es fundamental la identificación del germen causante para un correcto tratamiento antibiótico que se acompañará de una exhaustiva limpieza quirúrgica en las infecciones agudas y del recambio de la prótesis en las tardías que podría realizarse en uno o 2 tiempos en función de las predilecciones del traumatólogo.
  3. Artrofibrosis: secundaria a una fibrosis capsular que conlleva una gran limitación del movimiento.
  4. Alergia a metales. Para su diagnóstico se solicitarán pruebas de sensibilización a metales (ejemplo: Niquel, cromo).

El recambio protésico se trata de una cirugía técnicamente compleja. Es de vital importancia una correcta planificación preoperatoria para conseguir un resultado óptimo que reestablezca la altura de la interlínea articular y un correcto equilibrio capsulo-ligamentoso de la articulación.

Tras la intervención es importante iniciar la recuperación funcional dirigida y supervisada por un fisioterapeuta con experiencia en este tipo de procesos.

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